Amenofis IV cambió su nombre a los pocos años de reinado por el de Akhenatón, dando la espalda al culto tradicional de Amón en favor de Atón, el disco solar. Cambió también la capital, abandonando Tebas y construyendo una nueva en un lugar virgen, Akhetatón. ¿Por qué lo hizo? Hay múltiples respuestas. Lo que es seguro es que poco después de morir, su nombre fue perseguido hasta borrar prácticamente su memoria. Solo hace apenas 200 años redescubrimos quién fue el misterioso Akhenatón, “útil a Atón”. Dentro de la Pirámide https://nachoares.com